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¿Cuándo cambiar la correa de distribución?

¿Cuándo cambiar la correa de distribución?

Jueves, 6 de octubre de 2016

La rotura de la correa de distribución es una de las averías más frecuentes que sufren los coches, y también una de las más caras. El problema es que esta sencilla pieza puede acabar con el motor del coche ya que su función principal es la de sincronizar el movimiento del cigüeñal y el árbol de levas, de manera que las válvulas puedan abrirse y cerrarse sin ser golpeadas por los pistones.

En algunas ocasiones, la correa se rompe prácticamente sin haber dado señales de un mal funcionamiento, pero en la mayoría de los casos este problema se puede evitar manteniéndose atentos a cualquier ruido o comportamiento anormal del coche y sabiendocuándo cambiar la correa de distribución.

Síntomas del cambio de la correa de distribución

Si te estás preguntando cuándo hay que cambiar la correa de distribución, debes saber que la respuesta se encuentra en el libro de mantenimiento de tu vehículo. Todos los fabricantes recomiendan un kilometraje máximo, a partir del cual es necesario sustituir la correa de distribución. En algunos modelos se trata de 60.000 kilómetros, en otros pueden ser 150.000 kilómetros.

No obstante, estas cifras son meramente indicativas, teniendo en cuenta unas condiciones normales de conducción. Sin embargo, si sueles conducir en entornos urbanos, es recomendable que acortes el kilometraje en un 20% pues la correa seguirá funcionando aunque el coche esté detenido en los semáforos y pasos de peatones.

Aunque no hayas recorrido muchos kilómetros, los fabricantes recomiendan igualmente revisar la correa de distribución cada cinco años en busca de muescas, grietas o decoloración que indiquen un desgaste. De hecho, debes saber que la correa está fabricada, básicamente, de caucho, goma y nylon, un material que envejece y se deteriora. Obviamente, el clima también le pasa factura a la correa de distribución, sobre todo las temperaturas extremas y una elevada humedad ambiental. En esos casos, es mejor ser precavidos y revisar el estado de la correa cada cuatro años.